Guía médica

Beneficios y riesgos de la TRT: qué sabemos y qué no

La testosterona puede ayudar a hombres con hipogonadismo real, pero no todos los síntomas mejoran igual y el tratamiento necesita controles.

Respuesta breve

En hombres con hipogonadismo confirmado, la TRT mejora sobre todo el deseo sexual. También puede aumentar la masa muscular y corregir la anemia en algunos casos. Los riesgos que más se vigilan son la subida del hematocrito y la bajada de la fertilidad. También importan la próstata, la presión arterial, la trombosis y la fibrilación auricular. Por eso necesita controles.

¿Qué beneficios tienen mejor respaldo?

En hombres con testosterona baja confirmada y síntomas compatibles, la evidencia es más sólida para algunos síntomas sexuales, sobre todo el deseo sexual. La TRT también puede aumentar la masa muscular y mejorar la anemia en algunos pacientes.

Los cambios en energía, ánimo, fuerza o erecciones son más variables, porque esos síntomas suelen tener varias causas. Si la testosterona se normaliza pero el problema por el que empezaste no mejora, hay que revisar el diagnóstico y buscar otras causas.

Fuentes: EAU 2026 · Endocrine Society.

¿Por qué es tan importante controlar el hematocrito?

La testosterona estimula la producción de glóbulos rojos y puede subir el hematocrito, que es la proporción de glóbulos rojos en la sangre. Ocurre más con algunas formas de tratamiento y en personas predispuestas. El riesgo es mayor si el hematocrito ya estaba alto, si hay falta de oxígeno en la sangre (hipoxia) o si se suman otros factores.

La guía europea de urología (EAU) indica que un hematocrito por encima del 54% durante el tratamiento obliga a actuar. El médico puede ajustar la dosis o el intervalo, cambiar de forma de tratamiento, pararlo durante un tiempo y buscar causas asociadas.

Fuente: EAU 2026: seguridad y seguimiento.

¿La TRT causa cáncer de próstata?

La idea de que la TRT “causa cáncer de próstata” de forma automática no refleja la evidencia actual. Aun así, la próstata forma parte de la valoración por dos motivos. El tratamiento puede cambiar el PSA. Y un cáncer de próstata conocido o sospechado impide usar testosterona.

La necesidad de PSA, tacto rectal u otras pruebas depende de tu edad, antecedentes, síntomas y riesgo. Si el PSA sube de forma inesperada durante el seguimiento, el médico debe estudiarlo, no ignorarlo ni atribuirlo sin más al tratamiento.

¿Aumenta el riesgo cardiovascular?

El ensayo TRAVERSE incluyó a hombres con hipogonadismo y riesgo cardiovascular elevado. La testosterona no aumentó los infartos, ictus ni muertes cardiovasculares frente a placebo durante el periodo estudiado. Es un dato tranquilizador, pero no significa que la TRT sea “neutra” para el corazón en cualquier persona.

En TRAVERSE hubo más casos de fibrilación auricular, lesión renal aguda y embolia pulmonar en el grupo con testosterona, y un subestudio encontró más fracturas. La valoración individual sigue siendo clave, sobre todo si has tenido un problema cardiovascular reciente o tienes riesgo de trombosis.

Fuentes: TRAVERSE, N Engl J Med 2023 · contexto actualizado: Endocrine Society 2026.

¿Afecta a la presión arterial?

Algunos preparados pueden subir la presión arterial o hacer que retengas líquidos. Por eso conviene conocer tu presión antes de empezar y revisarla durante el tratamiento, sobre todo si tienes hipertensión, insuficiencia cardiaca o una enfermedad del riñón.

¿Qué pasa con la fertilidad?

La testosterona que viene de fuera reduce la LH y la FSH, las señales que los testículos necesitan para fabricar su propia testosterona y espermatozoides. Puede bajar mucho el número de espermatozoides e incluso dejar el semen sin ellos (azoospermia).

Si quieres tener hijos ahora o pronto, dilo antes de empezar. El plan para un hombre que busca paternidad puede ser distinto y debe decidirlo un especialista.

Fuente: EAU 2026. Más información: TRT y fertilidad.

¿Qué otros efectos adversos pueden aparecer?

  • Acné o piel más grasa.
  • Cambios en la caída del pelo en personas predispuestas.
  • Aumento o sensibilidad del pecho (ginecomastia) en algunos pacientes.
  • Reacciones en la piel con el gel o en el punto de inyección.
  • Cambios en el deseo sexual, que puede quedarse corto, ser excesivo o no cambiar.
  • Empeoramiento de algunos trastornos del sueño en ciertos pacientes.

Un efecto adverso no siempre obliga a dejar el tratamiento para siempre. A menudo basta con revisar la dosis, la forma de tratamiento, el diagnóstico y los factores asociados.

¿Qué controles hacen más seguro el tratamiento?

Un buen seguimiento responde a tres preguntas: ¿está funcionando?, ¿los niveles están en un rango adecuado? y ¿está causando problemas?. Lo habitual es controlar la testosterona, el hemograma con hematocrito y, cuando corresponde, el PSA y la próstata. La frecuencia y el momento de la extracción dependen del preparado y de tu riesgo.

No se debe cambiar una pauta solo para perseguir una cifra, sin tener en cuenta los síntomas, el momento de la dosis y los efectos adversos.

¿Qué no sabemos todavía?

  • La seguridad a largo plazo, incluido el riesgo de cáncer de próstata, aún no está establecida.
  • TRAVERSE estudió a hombres con riesgo cardiovascular elevado. Sus resultados no se pueden aplicar sin más a todos los hombres.
  • No hay una regla sobre cuánto tiempo debe durar el tratamiento cuando la causa es funcional o puede cambiar.

Fuente: Endocrine Society 2026.

Más tratamiento no significa más beneficio

El objetivo es reponer la testosterona hasta niveles normales, no superarlos. Subir la dosis para “optimizar” energía, músculo o rendimiento puede aumentar los riesgos sin resolver la causa real de los síntomas.

Cuándo pedir ayuda urgente durante la TRT →