La testosterona puede bajar por un problema en los testículos, por una señal insuficiente desde el cerebro (hipotálamo o hipófisis) o porque otra situación frena el sistema hormonal: obesidad, enfermedad, sueño, medicamentos o anabolizantes. Algunas de estas causas pueden revertir. Por eso el médico busca la causa antes de decidir un tratamiento.
¿Qué problemas de los testículos bajan la testosterona?
Entre ellos están el síndrome de Klinefelter y otras causas genéticas, la torsión o un golpe en el testículo, la inflamación (orquitis), la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia.
Cuando el problema está en el testículo (hipogonadismo primario), la LH y la FSH suelen subir. El cerebro intenta estimular un testículo que no responde lo suficiente.
Fuente: EAU 2026.
¿Y los problemas del hipotálamo o la hipófisis?
Los tumores u otras lesiones de la hipófisis, una prolactina alta (hiperprolactinemia), el exceso de hierro, los traumatismos, algunas enfermedades generales y ciertos fármacos pueden reducir la señal de LH y FSH.
Una prolactina alta, síntomas neurológicos o un patrón hormonal llamativo pueden hacer necesarias más pruebas.
¿Puede la obesidad bajar la testosterona?
Sí. La obesidad es una de las situaciones que más a menudo se asocian a una testosterona baja. Puede reducir la SHBG y también frenar el eje entre el cerebro y los testículos. A esto se le llama hipogonadismo funcional.
En algunos hombres, perder peso y tratar otras enfermedades mejora los niveles y los síntomas, sin que haya una lesión en el testículo. Aun así, no todo descenso en un hombre con obesidad se debe solo al peso. El médico valora el patrón completo.
¿Qué medicamentos y sustancias pueden bajarla?
- Opioides: pueden frenar la señal del cerebro (GnRH) y reducir la LH y la testosterona.
- Corticoides (glucocorticoides): pueden alterar el eje hormonal si la dosis o la duración son importantes.
- Testosterona y esteroides anabolizantes: frenan la producción propia. Al dejarlos, la recuperación puede tardar meses.
- Otros tratamientos: algunos fármacos contra el cáncer u hormonales afectan directamente a los testículos.
No dejes un medicamento recetado por tu cuenta. Pregunta al médico si puede estar influyendo.
¿Influyen el sueño, la enfermedad o comer poco?
Sí. Una enfermedad aguda, dormir poco, la apnea obstructiva del sueño o comer mucho menos de lo que el cuerpo gasta pueden bajar los niveles. Si el análisis se hizo en uno de estos momentos, repetirlo cuando estés estable puede evitar un diagnóstico equivocado.
¿La edad es una causa?
La testosterona tiende a cambiar con los años, pero la edad no explica por sí sola todos los descensos. La obesidad, otras enfermedades, los medicamentos y los cambios de la SHBG pesan mucho. Aunque tengas más edad, siguen haciendo falta síntomas y un análisis que lo confirme.
Fuente: EAU 2026.